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Cómo plantar un árbol y que planta elegir

Cómo plantar un árbol y que planta elegir

A raíz del cambio climático en curso, es cada vez más evidente que los árboles representan un elemento insustituible. De hecho, los árboles son responsables de toda una serie de beneficios para nuestros ecosistemas. En el abanico de sus innumerables funciones, conviene recordar que:

  • Absorben C02, entre los principales responsables del efecto invernadero;
  • Regulan el caudal de agua, contrarrestando los fenómenos de inestabilidad hidrogeológica;
  • Generan un microclima más favorable;
  • Actúan como barreras naturales contra la contaminación acústica y del viento;
  • Ellos protegen de Sequía;
  • Son hábitats valiosos para la vida silvestre;
  • Embellecen el paisaje.

La lista de estos beneficios deja en claro la importancia de proceder con una plantación constante y regular, incluso en entornos urbanos. Un número creciente de municipios italianos, incluido Milán, están adoptando políticas destinadas a llevar a cabo un trabajo progresivo de forestación urbana. Pero, ¿qué puede hacer un ciudadano individual para contribuir en su lugar?

Además de participar en las muchas jornadas dedicadas a la plantación que organizan diversos tipos de organizaciones y asociaciones, cualquier persona que posea un jardín o espacio verde puede decidir plantar uno o más árboles. Descubramos todos los pasos a seguir para alcanzar la meta.

Cómo plantar un árbol: elección de la planta.

Plantar un árbol no es lo mismo que cavar un hoyo, enterrar la planta que has elegido. Es necesario tener en cuenta una serie de elementos que incluyen: el clima del área donde se realiza la siembra, el tipo de suelo y - detalle muy importante sobre el protección de la biodiversidad - verificación de la especie que desea plantar.

De hecho, no todas las plantas son adecuadas para las zonas geográficas en las que viven. Además, es fundamental no plantar especies exóticas, también denominadas comúnmente plantas exóticas. Con el término "Especies alóctonas" indica una especie, sea animal o vegetal, que por diversas razones se encuentra creciendo y desarrollándose en un territorio diferente al lugar donde habitualmente vive. La introducción de plantas exóticas es siempre muy arriesgada ya que puede involucrar degradación de un hábitat, convirtiéndose en una seria amenaza para las plantas y animales nativos y, en consecuencia, causando importantes impactos ambientales y económicos. Un cuadro similar ocurre sobre todo en los casos en que la planta introducida se vuelve invasora y se propaga con mucha facilidad.

Por lo tanto, la elección del árbol debe evaluarse con gran atención antes de causar, incluso de manera inadvertida y de buena fe, daños potenciales al medio ambiente circundante.

Controles a realizar antes de plantar un árbol

Para una correcta evaluación de la mejores árboles para plantar Es aconsejable pedir aclaraciones a los órganos responsables. Una buena práctica puede consistir en ponerse en contacto con los Carabinieri Forestales de la propia zona de pertenencia, quienes podrán proporcionar la información necesaria para una adecuada elección, de acuerdo con las directivas en materia de especies exóticas.

los Decreto Presidencial 120/2003, que modifica e integra la DPR 357 / 1997- Reglamento de implementación de la Directiva Hábitat, El artículo 12 introduce la prohibición explícita de la introducción, reintroducción o repoblación en la naturaleza de especies exóticas. Como se informa en el sitio web deISPRA, la Reglamento (UE) 1143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la prevención y gestión de la introducción y propagación de especies exóticas invasoras, también establece las normas para prevenir, minimizar y mitigar el impacto en la biodiversidad, los servicios ecosistémicos, la salud humana y la economía debido a la introducción y difusión, tanto deliberada como accidental, de especies exóticas invasoras dentro de la Unión Europea. La lista de especies exóticas se actualiza y revisa constantemente al menos cada seis años. Todas las especies de la lista no pueden introducirse intencionadamente en el territorio europeo ni liberarse al medio ambiente.

Junto al aspecto estrictamente legislativo, otros aspectos a evaluar antes de proceder a la plantación de una planta se refieren tanto al clima como al tipo de suelo que distingue el espacio verde en el que se realiza la plantación.

Dependiendo de la región en la que se encuentre, de hecho, las condiciones climáticas pueden ser decididamente diferentes, especialmente en las zonas de montaña. Hay varios parámetros a tener en cuenta en este sentido. Por ejemplo, necesita estar informado sobre niveles de humedad así como de los vientos característicos de la zona considerada. Solo un conocimiento adecuado del clima de su área le permite cultivar plantas que luego pueden ser exuberantes.

Como precaución adicional, antes de plantar un árbol es recomendable analizar con precisión el tipo de suelo sobre el que se va a plantar la planta, considerando aspectos como la composición químico-física del suelo, la pendiente o el drenaje. Es igualmente importante prestar atención al tema del espacio. Para desarrollarse adecuadamente, cualquier planta debe tener su propio espacio vital, sin correr el riesgo de que las plantas cercanas se pongan en dificultades.

Este es un aspecto destacado por la propia ley: cualquier propietario que pretenda plantar árboles debe respetar ciertas distancias entre los árboles y el límite de su propiedad. Yendo más específicamente, el Código Civil, en el art. 892, establece las distancias que el dueño de una propiedad debe respetar entre los árboles plantados en su terreno y su propia frontera.

El respeto por las distancias tiene múltiples propósitos, incluido el de:

  • Evitar la ocupación de la tierra ajena por las raíces de sus árboles;
  • No dañe a los vecinos que puedan estar sujetos a una disminución de la luz, el sol y el aire;
  • Proteger los propios árboles, procurando que cada planta crezca en un espacio adecuado a sus características.

En base a lo reportado en el Código, ante la ausencia de diferentes indicaciones que brinde la normativa local específica en la materia, es necesario respetar las siguientes distancias desde la frontera:

  • Tres metros para árboles altos;
  • Un metro y medio para árboles no altos;
  • Medio metro para las enredaderas, arbustos, setos vivos, plantas frutales de no más de dos metros y medio de altura. Sin embargo, la distancia debe ser de un metro, si los setos son de aliso, castaño u otras plantas similares que se cortan periódicamente cerca del tocón, y de dos metros en el caso de setos de langosta.

Dónde comprar un árbol para plantar

Una vez realizado un análisis exhaustivo sobre el terreno, tanto sobre el clima como sobre leyes que rigen la plantación, puede continuar comprando. En este punto entra en juego la función de la guardería. Este tipo de centro se ocupa del cultivo y producción de flores, plantas, árboles, semillas y bulbos para la venta. A diferencia de un Garden Center, un vivero suele tener estructuras de identificación particulares, como una superficie cubierta o descubierta de dimensiones adecuadas para el cultivo de productos de vivero.

Una compra directa en el vivero le permite elegir plantas de muchos especímenes, así como verificar su estado de salud. De hecho, la producción se lleva a cabo de acuerdo con las normas de certificación sanitaria genético nacional, con base en los dictados del sistema oficial del Ministerio de Políticas Agrícolas, Alimentarias y Forestales (MIPAAF). Los propósitos son múltiples:

  • Asegurar plantas saludables desde un punto de vista fitosanitario;
  • Producir material de calidad superior en el frente genético;
  • Prevenir la propagación de enfermedades;
  • Garantizar la trazabilidad de la cadena de suministro.

¿Cuánto cuesta plantar un árbol?

Muy a menudo, contactando a un guardería puedes ahorrar en el precio final. El costo varía según el tipo y tamaño de la planta que se va a plantar. Los árboles de jardín más comunes son generalmente relativamente económicos. En el caso de que opte por plantas de cierto valor, el gasto a incurrir es evidentemente mayor.

Cuándo plantar un árbol: mejor momento

Para poder garantizar que el árbol crezca y sobreviva sin dificultad, es fundamental plantarlo en el momento adecuado. El período ideal varía de una planta a otra y también está ligado a las características climáticas de la zona en la que vives. Generalmente, el mejor lapso de tiempo coincide con el momento en que el árbol está inactivo y no en plena floración.

Existen numerosas especies que se pueden plantar durante todo el año, a excepción de los momentos de riesgo de heladas o calor excesivo del verano. De octubre a abril, en cambio, suele ser el período preferible para la siembra de árboles frutales, que así pueden aprovechar la humedad invernal para enraizar bien, teniendo luego la oportunidad de crecer vigorosamente en los meses primaverales.

Sin embargo, incluso en este caso, puede ser de gran utilidad acudir a expertos, como viveristas o responsables de la formulación de políticas agrícolas de su propio municipio.

Plantar un árbol a partir de una semilla

Cuando decidas plantar un árbol a partir de una semilla, es necesario seguir una serie de pasos, recordando también que es un método mucho más largo y complejo. Primero hay que brotar la semilla, enterrarla en el momento adecuado y luego cuidar el brote hasta que esté lo suficientemente robusto para ser plantado.

Para que la semilla germine, es necesario proceder con la llamada escarificación. Existen varias técnicas para hacerlo. La más común y segura para las semillas es la escarificación mecánica que consiste en alisar el tegumento con papel de lija o limas simples. De esta forma se rompe la cubierta exterior de la semilla permitiendo que la humedad penetre en el interior y consecuentemente desencadenando el proceso embrionario.

Una vez que las semillas han germinado, es necesario plantarlas en contenedores individuales o en una bandeja de semillas. Los contenedores o la bandeja se transfieren luego a un ambiente ventilado e iluminado por el sol. Para lograr el objetivo, conviene recordar que cada semilla puede recurrir a distintos tratamientos en función del árbol de origen.

La siembra a partir de una semilla es un método poco utilizado ya que no es posible conocer a priori las características que poseerá la planta destinada a nacer.

Plantar un árbol a partir de una "plántula": el procedimiento paso a paso

Cuando estás plantando un árbol en tu jardín o en un terreno, es recomendable delimitar la zona elegida para que sea fácilmente identificable. Para hacer esto, puede usar una pintura en aerosol especial con un color brillante. El área debe elegirse con cuidado, evaluando la presencia de cualquier obstáculo, como líneas eléctricas, así como el espacio necesario para evitar que el árbol, una vez que haya crecido, cause daños en su sistema radicular.

Después de realizar este tipo de análisis, proceda de la siguiente manera:

  1. Mide el sistema de raíces. Mediante una correcta evaluación de las dimensiones de las raíces es posible establecer la profundidad del hoyo a excavar;
  2. Prepara el hoyo. Con una pala, puede cavar el hoyo, asegurándose de que sea lo suficientemente grande para acomodar el árbol y permitir el desarrollo adecuado de las raíces. El agujero debe tener aproximadamente dos o tres veces el ancho del cepellón. También debe ser al menos tan alto como este último. La tierra presente en el fondo del hoyo debe romperse para favorecer el drenaje del agua y la profundización de las raíces de la planta;
  3. En caso de que sea necesario asegurar la planta a una estaca, péguela en el fondo del hoyo cerca del punto donde tendrá que estar la planta;
  4. Inserte el árbol suavemente en el hoyo, después de cortar las raíces que estén rotas o rotas;
  5. Una vez que la planta se haya introducido en el hoyo, verifique que el hoyo no sea poco profundo. Es esencial, de hecho, que no quedan raíces expuestas;
  6. Disponga el eje de modo que quede lo más recto posible. Su ubicación afectará su crecimiento futuro;
  7. Cubrir las raíces con la tierra previamente removida, hasta casi llegar a los bordes superiores del hoyo;
  8. En este punto, llene la parte restante del hoyo con abono o estiércol maduro. Cuando el suelo no es muy rico en nutrientes, es arcilloso o tiene una consistencia arenosa, el compost o el estiércol favorecen un buen inicio de crecimiento del árbol. Sin embargo, es aconsejable evitar que el estiércol entre en contacto con las raíces;
  9. Vuelva a tapar el agujero con tierra;
  10. Aprieta el suelo ligeramente con los pies, para compactarlo, pero sin exagerar la presión ejercida para no romper las raíces más delgadas. Por tanto, se formará una pequeña depresión alrededor de la planta;
  11. Cuando la abrazadera esté presente, ate el árbol a este último con un mimbre;
  12. Después del trasplante, distribuir agua para facilitar el asentamiento y adhesión de la tierra entre las raíces;
  13. Complete el trabajo, cubriendo todo con una última capa de tierra seca para reducir la pérdida de humedad por evaporación y para compensar el asentamiento de la tierra;
  14. Como último paso, nivele y disponga la superficie alrededor de la planta.

Plantar un árbol en una maceta

La plantación de un árbol en maceta se puede realizar casi todo el año, a excepción del período comprendido entre junio y agosto. Es aconsejable elegir una maceta que sea pesada y capaz de asegurar un buen drenaje a la planta.

Antes de continuar con la siembra, es recomendable sumergir el árbol en agua durante una hora. Como siguiente paso, debe llenar la maceta aproximadamente ⅓ con tierra vegetal de buena calidad.

Después de sacudir suavemente las raíces para desenredarlas un poco, la plántula se puede volver a colocar en la maceta, llenándola con tierra hasta el borde. Por último, se debe presionar ligeramente la tierra para no dañar las raíces.

Cuidando el árbol plantado: riego y mulching

Una vez bien colocada la planta, es necesario regarla con cuidado. Durante algunas semanas, el árbol debe regarse a diario, para estabilizar las raíces en el suelo. Posteriormente, se puede disminuir la frecuencia humedeciendo la planta con cierta regularidad, dependiendo de las condiciones climáticas de la zona que la hospeda.

Como truco adicional, puede agregar una capa de mantillo para retener la humedad, prevenir el desarrollo de malas hierbas y proteger las raíces.

Para el cuidado adecuado del árbol plantado también es aconsejable proceder con uno poda periódica, cuando sea necesario. Las ramas enfermas, dañadas o muertas deben eliminarse con cuidado, utilizando tijeras de jardín especiales.